Otra vez las prisas hicieron los despertares molestos. Pero bueno, hoy acepto los errores con las buenas caras, por mi colega.
Varios días sin escribir, pues el tiempo escapa, pero en definitiva puedo decir que mi equipo es cada vez más mi equipo.
El viernes fue un buen día, risas en clase y la imaginación ayudaba a motivarnos en lo que podría ser un programa de radio. Melodías y más melodías graciosas y, para no variar, las aportadas por mi tenían un toque sádico y sin vergüenza que me suele caracterizar. Lo hago para tener algo en lo que destacar, sino me sentiría más inservible que mis propias escrituras que nadie lee.
Por la tarde fui a casa de los palurdos. Les propuse cenar en el Telepizza, al que me estoy aficionando bastante ultimamente, pero acabamos en mi casa con hamburguesas del pikando. Después a bailar en la calle. Hubo cierta mirada interesante.
El sábado desperté con ganas, con buen cuerpo y ánimos, para acabar en el campo de mi gran vecino Sergio, que a su vez, era vecino de parcela de Sonia, a la cual me encontré allí y dió lugar a una situación bastante incómoda, no acabé muy bien con ella, por más que intenté lo contrario.
Alcohol, drogas y deporte. Un día movidito. La noche fue más bien normal. Aunque fue una noche bastante interesante. Unos en lo más alto y otros cayeron a lo más bajo. Mi amigo Pablo y yo solo quedamos espectantes de todos los sucesos de la noche. Malas caras para ti, y un "enhorabuena" para el otro.
Allí me encontré, en el broadway, a aquella mujer que nunca se lo que pretende. Siempre dice de quedar y nos vemos y apenas me habla. Aunque depende de los días, no se. A veces me abraza, a veces "hasta luego". Odio decirte "hola" y que respondas "hasta luego". Así que ayer la vi después de que esa misma tarde me dijera que quería verme y estar un rato juntos. Pero que va, solo un saludo y adiós muy buenas. Tampoco me importó. Me sentí raro, pero no mal. Solo raro.
De vuelta a casa vi a Jose Bernardo el rechoncho. A veces parece que mi vida gira en torno a él. Llevaba una buena borrachera, una de esas que hacen que vocalizes mal y hables rápido, aún teniendo sentido. Y si a eso le sumamos mi sordera de nacimiento y que salia de una discoteca... poco le entendí. Todo quedó en un: "me alegro de verte" o eso creo.
En fin, esta mañana me despertó mi hermana encendiendo la luz. Odio eso. Y después tuve que sacar ropa de invierno ya.
Estuve toda la mañana esperando la llamada de mi amigo Adrián, el argentino loco. Creí que se fue a Argentina y que no volvería ya. Pero volvió, y nose en que circunstancias pero ahora resulta que tiene un estudio de grabación hip hop de 4000 euros. No se como lo ha conseguido pero estoy invitado a grabar allí y hasta me producirá algunas bases... o eso dice.
En ese aspecto me veo evolucionando y ya creo que va siendo hora de dar un paso más, pero siempre dependo de mi colega que está conmigo en esto y ahora no es su momento, así que esperaré. Por lo pronto me conformaré con estar sonando poco a poco en pocas cabezas y a ver que pasa con el estudio. Estoy en la fase de las promesas creo. Oigo un sinfin de: pues cuando haga tal tendras esto o lo otro; cuando termine esto ya podras hacer tal cosa... pero nunca terminan nada... supongo que toca aguantarse.
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