domingo, 25 de octubre de 2009

25 Octubre

Otra vez las prisas hicieron los despertares molestos. Pero bueno, hoy acepto los errores con las buenas caras, por mi colega.

Varios días sin escribir, pues el tiempo escapa, pero en definitiva puedo decir que mi equipo es cada vez más mi equipo.

El viernes fue un buen día, risas en clase y la imaginación ayudaba a motivarnos en lo que podría ser un programa de radio. Melodías y más melodías graciosas y, para no variar, las aportadas por mi tenían un toque sádico y sin vergüenza que me suele caracterizar. Lo hago para tener algo en lo que destacar, sino me sentiría más inservible que mis propias escrituras que nadie lee.

Por la tarde fui a casa de los palurdos. Les propuse cenar en el Telepizza, al que me estoy aficionando bastante ultimamente, pero acabamos en mi casa con hamburguesas del pikando. Después a bailar en la calle. Hubo cierta mirada interesante.

El sábado desperté con ganas, con buen cuerpo y ánimos, para acabar en el campo de mi gran vecino Sergio, que a su vez, era vecino de parcela de Sonia, a la cual me encontré allí y dió lugar a una situación bastante incómoda, no acabé muy bien con ella, por más que intenté lo contrario.

Alcohol, drogas y deporte. Un día movidito. La noche fue más bien normal. Aunque fue una noche bastante interesante. Unos en lo más alto y otros cayeron a lo más bajo. Mi amigo Pablo y yo solo quedamos espectantes de todos los sucesos de la noche. Malas caras para ti, y un "enhorabuena" para el otro.

Allí me encontré, en el broadway, a aquella mujer que nunca se lo que pretende. Siempre dice de quedar y nos vemos y apenas me habla. Aunque depende de los días, no se. A veces me abraza, a veces "hasta luego". Odio decirte "hola" y que respondas "hasta luego". Así que ayer la vi después de que esa misma tarde me dijera que quería verme y estar un rato juntos. Pero que va, solo un saludo y adiós muy buenas. Tampoco me importó. Me sentí raro, pero no mal. Solo raro.

De vuelta a casa vi a Jose Bernardo el rechoncho. A veces parece que mi vida gira en torno a él. Llevaba una buena borrachera, una de esas que hacen que vocalizes mal y hables rápido, aún teniendo sentido. Y si a eso le sumamos mi sordera de nacimiento y que salia de una discoteca... poco le entendí. Todo quedó en un: "me alegro de verte" o eso creo.

En fin, esta mañana me despertó mi hermana encendiendo la luz. Odio eso. Y después tuve que sacar ropa de invierno ya.

Estuve toda la mañana esperando la llamada de mi amigo Adrián, el argentino loco. Creí que se fue a Argentina y que no volvería ya. Pero volvió, y nose en que circunstancias pero ahora resulta que tiene un estudio de grabación hip hop de 4000 euros. No se como lo ha conseguido pero estoy invitado a grabar allí y hasta me producirá algunas bases... o eso dice.

En ese aspecto me veo evolucionando y ya creo que va siendo hora de dar un paso más, pero siempre dependo de mi colega que está conmigo en esto y ahora no es su momento, así que esperaré. Por lo pronto me conformaré con estar sonando poco a poco en pocas cabezas y a ver que pasa con el estudio. Estoy en la fase de las promesas creo. Oigo un sinfin de: pues cuando haga tal tendras esto o lo otro; cuando termine esto ya podras hacer tal cosa... pero nunca terminan nada... supongo que toca aguantarse.

jueves, 8 de octubre de 2009

8 Octubre.

A las 6:00 Am me despertó la luz de mi movil. La misma vieja historia. A veces pienso que las cosas se quieren complicar, o las quieren complicar. A veces nos despedimos, sin embargo me vuelven a tender la mano. Me ponen en un aprieto. No darle la mano a alguien puede hacer que quedes mal o puedes quedar mal al otro. Solo pretendo decir adiós y fin.

Definitivamente, mi nuevo centro no es aquél, si no este. La educación española va más rápida que el correo. Otra razón más para provocar mi antipatriotismo.

En fin, me levanté sin hambre, como suele ocurrir ultimamente. No creo que me preocupe mi figura, pero el subconsciente va por su cuenta, como para todo lo demás. De camino al nuevo centro, me encontré con Jesús el escarabajo, el amigo cercano a mi cultura del pelirrojo peligroso. Un día, el pelirrojo peligroso me llamó para quedar. Acepté. Lo que no esperaba era que estaba reuniendo gente, para hacer una de esas fumadas colectivas y jugar al "Jammin". Sin embargo, estando solo durante el fin de semana, mis límites estaban más lejos de lo normal. Llegué y ya estaba allí el escarabajo, preparando los papeles. Nos presentó el pelirrojo cantando "no hay alkohol". Compré botellón, por lo que hacernos amigos fue bastante fácil.

Cada día somos más en el equipo de sonido. Y las clases al lado de los estudios de grabación hacen difícil la concentración. Mi imaginación vuela facilmente y me imagino en un videoclip, en una imagen o simplemente grabando con el equipo. Las horas vuelan fáciles entre esas paredes. Pero bueno, hoy se presentó el as del poker de ases, fue productor y ahora solo rapea. He sido la primera persona con la que ha hablado, así que quizás consiga que me produzca un poco.

Salí de clase y comprobé los mensajes, para comprobar si aquello había sido un sueño o no. No lo había sido, así que a pringar.

Vi otra vez a Carlos el saltador. Le saludé, apenas hablamos. También vi a Victor el flamenquito. Creía que estaba grabando discos en Madrid. Marché con el as del poker de ases, y hablamos de sus inicios en esta cultura. Es cercano a gente cercana, ya tengo otro buen contacto, supongo.

Por la tarde fui a casa de los palurdos. El último día de diario. A veces me sorprende como dos extremos hacen tan buena pareja. Y tan inocente que es el mayor encerrado en su propia soledad social. Es otro motivo por el que bendigo a mi familia.

miércoles, 7 de octubre de 2009

7 de octubre. Musica.

Hoy me despertó mi madre a las 7:30 de la mañana. Desperté cansado porque me costó dormir pero si su voz me despierta no importa. Siempre me ha gustado su voz. A veces los domingos coge su guitarra y se pone a cantar. Yo hago como que escucho mi mp3 pero en realidad lo tengo apagado. No se muy bien porque hago esto. Muchas veces le pido que cante "grita" de Jarabe de Palo. Siempre me gustó.

No desayuné mucho, no me veía con mucha hambre. Después marché hacia el que puede ser mi nuevo centro durante dos años. Por el camino me encontre con Carlos el saltador. Hacía tiempo que no lo veía. Desde que vive fuera es casi imposible localizarle. Supongo que es algo normal. Como muchos, se despidió con un "a ver si quedamos", pero de él se que no tendría esa tonalidad hipócrita que sentí en Jose Bernardo el rechoncho, puesto que, por cosas de familia, se que nos veríamos dentro de poco.

Llegué al nuevo centro y sin conocer a nadie, pregunte donde se daban las clases. Me llevaron a una sala llena de gente, entre la multitud reconocí al Dj de un grupo de raperos al que fui a ver hace tiempo. Disfruté. Llamaron a un grupo al que yo no pertenecía y cuando me di cuenta, solo quedamos 4 personas. Marta, David y Hector. No parecen malos. Llegó una segunda persona y nos transportó al nuevo edifico del centro, más moderno, mucho más moderno, con esas luces que se encienden sin que le des a un interruptor, solo con pasar se encienden. Demasiado moderno para ser un instituto.

En el nuevo edificio nos enseñaron sus salas. Escenarios, estudios de grabacion, radio... todo eso sin material. Pero las ideas están ahí y se realizarán, porque las salas estaban insonorizadas. Mi temor era el de que las piezas llegaran más tarde de lo previsto, temor que todavía ahora tengo.

Con buen ambiente y sonrisas en todos los desconocidos fuimos a desayunar a un bar cercano. Un bar en el que los camareros son olvidadizos. David pidió un zumo de naranja, no lo trajeron, después trajeron dos, a Marta le faltaba la tostada y no le dió tiempo a comérsela. A mi y a David nos trajeron todo puntualmente.

En definitiva, salí contento y con lluvia. Dispuesto a darles la razón a todos esos que no me vieron capaz pero, esto me favorece más, que coño importaran esas palabras de gente que ni tiene respeto ni nada. Tendré que agachar la cabeza si me dicen "ya te lo dije" o quizás replique con alguna queja de amistades. El miedo a perder contactos lo perdí hace bastante tiempo y creo que mucha gente todavía tiene ese miedo. Por eso existe tanta hipocresía en estos días tal vez.

martes, 6 de octubre de 2009

6 de octubre.

¿Qué pasó? No podía saber que hoy me llamarían diciendo que tenía que darme de baja, al igual que no sabía que la fiesta del jueves podría haber durado para mi más de un par de días. Irónicamente, en esta historia real-ficticia (porque hay cosas que no atienden a la logica), me desperté sobre las 9:30 con la voz de Marta. No me suelen despertar encendiendo la luz, solo me llaman por mi nombre y esperan mi reacción, sin embargo las ansias hacen poco detallistas a las personas y directamente las hacen molestas.

Desayuno abundante, realizado una vez, salí a la calle y me encontré con la madre de Irene, que me reconoció enseguida. Hace tiempo que no recordaba a Irene, y el recién despertar y el esperar un paseo tranquilo y solitario hicieron que me olvidara de preguntar por ella. "Suerte y expande tus horizontes" con esa frase se despidió la madre de Irene.

Eso mismo me dijo Jose Bernardo el rechoncho cuando fui a comprar el pan, que me lo encontré en la esquina del megapress, fue una de esas mañanas en las que piensas que todo va a ir con tranquilidad pero no fue así, te pilla de improvisto y quedas fuera de línea, pero allí estaba, Jose Bernardo el rechoncho, tabaco en mano y gafas puestas, como preparando su discurso. Como todos, quiso saber si me iba o no me iba de la ciudad, pero con su tono peculiar, su apoyo verbal fue "que tu imperio se expanda con tu mente hacia el horizonte mas proximo". A veces creo que esa chupa de cuero y esa funda de guitarra no concuerdan mucho con su forma de hablar pero que te voy a decir yo, amigo Helio, en estos tiempo todo es tan raro que es algo normal.

Como siempre, todo quedó en un "A ver si quedamos" por su parte, hipócrita tal vez, tal vez inocente, tal vez fiestero, no lo se. Me despedí con un "gracias por preguntar" y marché al que había sido mi lugar de estudios durante una semana.

Entrado allí, me encontré con Miguel, amigo al que puse en un aprieto por motivos inesperados. Resulta que pedí un certificado de notas pero la vagueza de las personas hacen poco detallistas a las personas, como las ansias, también molestas. Por este motivo, dejé a Miguel solo esperando el desayuno acompañado, pero no pudo ser. Sacrifiqué un desayuno por un futuro mejor, creo que puedo soportarlo. Miguel tuvo que soportar un sábado con una copa menos. También lo soportó.

De camino al nuevo centro, me encontré con Isa, sí, esa Isa. El caso más raro que mi agenda pudo contar. Miro atrás y observo cuantos fallos pude cometer en una batalla en la que el triunfo habría sido más que glorioso. Una vez le pedí una cita, 16 o 17 años tendría yo (no muchos menos que ahora y por supuesto, no muchos más nervios que ahora en estas situaciones) con ayuda de 11 tubos de vino, y sorprendido yo, la respuesta afirmativa fue. Pero ella era una chica ocupada, y yo más bien vago, así que el tiempo la dejó caer en brazos de otro. Algo que nisiquiera me molestó, pues era evidente.

El caso es que ella se acercó a mi para hablar, muy animada y muy contenta de verme. No la entiendo, a veces es muy seca y a veces muy animada, hablando incluso de llamadas. Supongo que, al igual que yo, los días nos visten con ánimos distintos. Aquél jueves fue más bien seca, pero bueno, supongo que ya no tiene importancia.

Una vez en mi nuevo centro, me dirían que empezara mañana. Angustiado quizás por el madrugar pero sin importarme, más bien supera la curiosidad por ver que gente podría haber sido mi compañera de curso. Finalizado el tránsito, me llamó el pelirrojo peligroso, con su amigo cercano a mi cultura. Estaban jugando al "Jammin" y yo, con ganas, acepté el juego.

No muy colocado llegué a casa con hambre, como es normal. A la espera de que Bea conteste. Sin más objetivos que la espera y la espera. Mañana ya veré como va el día.

lunes, 5 de octubre de 2009

Y que mas da

Si al final quedamos solos, en medio del todo, de donde controlo.

Si al final es mas facil recordar los llantos, ¿que importa? si no te hago sonreir, lo intento y me rechazas.

Que mas da, si me siento como un organo rechazado por tu cuerpo, no me soportas pero intento hacerte bien. Y diras que hubo momentos para recordar otros que casi ni existen, no te comprendo, tu no me comprendes. Pero el tiempo me da la razon. Siempre ocurre. Me la dio hace tiempo y ya con eso suficiente. Si cometo un fallo se recuerda para siempre.

Y al final siempre volvemos. Como el abrir de tus ojos, como el el alcohol a la copa. Dos de mas. Vamos, a quien le importa si reacciono como un mono o reacciono como un principe.


Porque al final quedamos solos y siempre volvemos. Mente no me proteges. Tú y yo ya nos veremos.