Feliz cumpleaños...
La gente nota la angustia en mi mirada. Trato de disimular eso de llorar callado.
Había motivos para sonreír, parecía que todo podría salir bien pero vaya mierda de noticia ayer. Joder.
El día de ayer empezó como cualquier otro, quizás con más alegría por aquello del puente. De camino a clase me encontré con el informático. Hablamos de k2 y poco más. Le va bien. Dijimos que nos veriamos el fin de semana... y eso espero.
En clases solo hay caos.
Volvió a salir el tema en mi cabeza de: "qué habría pasado si hubieran sido tres millones de euros". No le di mas vueltas porque, sinceramente, no puedo.
Y por la tarde llegó la noticia como el invierno. No suelo dormir siesta, pero dormí. Al despertar vi una llamada perdida y cuando vi quién era todas mis alarmas empezaron a sonar en un tono de urgencia y desesperación demasiado alto.
Volvía a tener el movil apagado. Hablé con un colega para confirmarme que ya va siendo hora de controlar las lágrimas para que no se escapen. Todavía no se sabe nada, pero tal como me lo contó...
Decidimos no hablarlo durante la noche, para que el cumpleaños solo tuviera colores de alegría y fiesta.
Fue duro callarse, pero cada cubata lo hacía más fácil.
Con resaca desperté esta mañana, normal. Todos lo notan y todos saben que disimulo. Hoy es el día en que quizás tenga que anunciar junto con mi colega una de las peores noticias que he tenido que anunciar en mi puta vida.
Recupérate, Enri.
viernes, 28 de enero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
13/01/11
Un despertar como cualquiera, dentro de la rutina. Al menos los sueños me hacen despertarme de buen humor. Apenas se veía algo tras la ventana. Badajoz está envuelto en niebla, y no es ninguna metáfora.
En mi viaje a pie pensé en una antigua letra de una antigua canción de un antiguo conocido. Le di vueltas pero no saqué nada útil para mi situación actual. Bueno, sí, una frase que da título a la propia canción... "el amor para otro día".
Me encontré con el jodido pelirrojo de camino y tuvimos una de esas conversaciones en las que no paras de hablar pero realmente no dices nada.
En clase apenas atendí, estaba pensando en como sería la entrevista que en media hora tendría lugar en el mismo centro. Realmente, no fue mal, pero tampoco bien. Estube esforzándome en atender a todo lo que decía aquél hombre intentando memorizar todo lo que decía. Lo que no esperaba era que tardara dos horas.
Casi como recién despierto volví a las clases y, a pesar de no tener ganas, atendí, hasta que poco a poco mi mente prestaba más atención a lo que había tras la ventana que a la clase en si.
De camino a casa pensé en aquella. No la felicité porque no se si ella hubiera querido que la felicitara. Creo que no está enfadada conmigo pero las dudas me nublan y, prefiero no arriesgar.
Por el camino coincidí con dos antiguas "amigas", de las que no paran de hablar o no pueden parar de hablar. Una lo comenta todo, la otra siempre rie. Sorprendentemente la que habla siempre apenas me dirigió la palabra, sin embargo la otra me dedicó una sonrisa y un saludo muy amable. Yo apenas hablé.
En mi viaje a pie pensé en una antigua letra de una antigua canción de un antiguo conocido. Le di vueltas pero no saqué nada útil para mi situación actual. Bueno, sí, una frase que da título a la propia canción... "el amor para otro día".
Me encontré con el jodido pelirrojo de camino y tuvimos una de esas conversaciones en las que no paras de hablar pero realmente no dices nada.
En clase apenas atendí, estaba pensando en como sería la entrevista que en media hora tendría lugar en el mismo centro. Realmente, no fue mal, pero tampoco bien. Estube esforzándome en atender a todo lo que decía aquél hombre intentando memorizar todo lo que decía. Lo que no esperaba era que tardara dos horas.
Casi como recién despierto volví a las clases y, a pesar de no tener ganas, atendí, hasta que poco a poco mi mente prestaba más atención a lo que había tras la ventana que a la clase en si.
De camino a casa pensé en aquella. No la felicité porque no se si ella hubiera querido que la felicitara. Creo que no está enfadada conmigo pero las dudas me nublan y, prefiero no arriesgar.
Por el camino coincidí con dos antiguas "amigas", de las que no paran de hablar o no pueden parar de hablar. Una lo comenta todo, la otra siempre rie. Sorprendentemente la que habla siempre apenas me dirigió la palabra, sin embargo la otra me dedicó una sonrisa y un saludo muy amable. Yo apenas hablé.
domingo, 9 de enero de 2011
¿Empezamos?
Menudo tropiezo, ¿no?
Evidente era que me fuera, no que volviera.
Ya ves, 2011, amigo Helio... 2011 y un intento de volver a esta vida insana e ilógica que en aquél tiempo me fascinó.
No mucho que contar de este año. Todo era lo que parecía en un principio. Sigo igual o peor. He perdido alguna que otra amistad (como era de esperar) y quizás haya conocido a alguien. Sigo sintiendo eso dentro de mi ser. Una angustia tonta y absurda que nadie cura.
El año empezó mal, tongo, enfermo, mierda. Ya sabemos a que fiestas no hay que ir.
Quién iba a pensar que no me saludaría. Tenía interés en ver qué pasaba y lo vi. No me disgustó. Esa era una amistad muerta. Por ideales, por distancias, por perrería o por ese coño maldito. Así empezó el año.
Dentro del garito estaba la gente de siempre, o incluso menos. Así que... aburrido como cualquier viernes sin ambición.
Estos días han pasado raros, todo era lo mismo. No hay muchas cosas que señalar. Quizás cuando hablé con ella al día siguiente y me dijo en broma aquello. Me sentí descomunalmente solo y derrotado. Solo por un instante, pero fatal.
Creo que me la han metido en la cabeza tantas veces que al final va a ser verdad. Joder, yo no quería.
Ahora no me cae bien... pero volverá.
Y no es que sea el resumen del año entero, esto es solo un calentamiento. A saber cuándo volveré y con qué motivo. Si he vuelto hoy ha sido porque yo volví a mi. A leerme... mis antiguas letras.
Y creo recordar que por aquél entonces todo iba mejor... a ver si recupero eso también.
Evidente era que me fuera, no que volviera.
Ya ves, 2011, amigo Helio... 2011 y un intento de volver a esta vida insana e ilógica que en aquél tiempo me fascinó.
No mucho que contar de este año. Todo era lo que parecía en un principio. Sigo igual o peor. He perdido alguna que otra amistad (como era de esperar) y quizás haya conocido a alguien. Sigo sintiendo eso dentro de mi ser. Una angustia tonta y absurda que nadie cura.
El año empezó mal, tongo, enfermo, mierda. Ya sabemos a que fiestas no hay que ir.
Quién iba a pensar que no me saludaría. Tenía interés en ver qué pasaba y lo vi. No me disgustó. Esa era una amistad muerta. Por ideales, por distancias, por perrería o por ese coño maldito. Así empezó el año.
Dentro del garito estaba la gente de siempre, o incluso menos. Así que... aburrido como cualquier viernes sin ambición.
Estos días han pasado raros, todo era lo mismo. No hay muchas cosas que señalar. Quizás cuando hablé con ella al día siguiente y me dijo en broma aquello. Me sentí descomunalmente solo y derrotado. Solo por un instante, pero fatal.
Creo que me la han metido en la cabeza tantas veces que al final va a ser verdad. Joder, yo no quería.
Ahora no me cae bien... pero volverá.
Y no es que sea el resumen del año entero, esto es solo un calentamiento. A saber cuándo volveré y con qué motivo. Si he vuelto hoy ha sido porque yo volví a mi. A leerme... mis antiguas letras.
Y creo recordar que por aquél entonces todo iba mejor... a ver si recupero eso también.
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