domingo, 9 de enero de 2011

¿Empezamos?

Menudo tropiezo, ¿no?

Evidente era que me fuera, no que volviera.

Ya ves, 2011, amigo Helio... 2011 y un intento de volver a esta vida insana e ilógica que en aquél tiempo me fascinó.

No mucho que contar de este año. Todo era lo que parecía en un principio. Sigo igual o peor. He perdido alguna que otra amistad (como era de esperar) y quizás haya conocido a alguien. Sigo sintiendo eso dentro de mi ser. Una angustia tonta y absurda que nadie cura.

El año empezó mal, tongo, enfermo, mierda. Ya sabemos a que fiestas no hay que ir.

Quién iba a pensar que no me saludaría. Tenía interés en ver qué pasaba y lo vi. No me disgustó. Esa era una amistad muerta. Por ideales, por distancias, por perrería o por ese coño maldito. Así empezó el año.

Dentro del garito estaba la gente de siempre, o incluso menos. Así que... aburrido como cualquier viernes sin ambición.

Estos días han pasado raros, todo era lo mismo. No hay muchas cosas que señalar. Quizás cuando hablé con ella al día siguiente y me dijo en broma aquello. Me sentí descomunalmente solo y derrotado. Solo por un instante, pero fatal.

Creo que me la han metido en la cabeza tantas veces que al final va a ser verdad. Joder, yo no quería.

Ahora no me cae bien... pero volverá.

Y no es que sea el resumen del año entero, esto es solo un calentamiento. A saber cuándo volveré y con qué motivo. Si he vuelto hoy ha sido porque yo volví a mi. A leerme... mis antiguas letras.

Y creo recordar que por aquél entonces todo iba mejor... a ver si recupero eso también.

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