miércoles, 16 de septiembre de 2009
Y así me va.
Algún día te dedicaré un mar de estrellas, es que hoy no me apetece. Me entretengo con mirar el mundo tras mi ventana y observar y observar y ver como el odio crece. Se acaba una etapa pero no cambia mi forma de vida con colegas tardes de tapas. Me pongo la capa del "yo ataco si tú atacas". Ya no pienso en escapar. Me contemplaré a mi mismo, dichoso en mi victoria, haciendo frente a tus serpientes, navegando a contracorriente de tus vertientes. Sedúceme, ya caeré o me ahogaré, quizás mañana. Estoy contento por estar y ellas piden mas razones. Razón de más la de que gano solo por luchar o por tocarme los cojones. Trás esa sábana de indiferencia duerme una lágrima. Tantas caretas para luego decir que no hay caras. Contemplo... no, más bien escucho y me contento con oir el canto de la moneda al chocar contra el suelo como una decisión del destino. Amigo, contemplo caminos pulidos y otros con rosales, con pinchos, pero también más bonitos. No me importa la modernización pero sí la evolución que conlleva. Contemplo como supero la prueba. Contemplo como aprovecho el Sol hoy porque quizás mañana llueva.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Inutilidades