domingo, 3 de mayo de 2009
Al menos vives.
Me paso la noche en vela si no se me enciende la bombilla. Alguna estrella bailo conmigo para aparecer en mis pesadillas. Me pregunto: ¿será bella? Pero el amor vive a escondidas. Buscando la sombra en un desierto debajo de una sombrilla andaba borracho, susurrándole a un muerto al oído pero nadie hace caso a este payaso con corazón partido en mil pedazos. Buscando la palabra precisa para buscar una sonrisa pero todo fue un fracaso. Un sentimiento escaso, talento desaprovechado tras cascadas de cristal inundándome a su paso. Una lluvia de besos y mi paraguas no está cerrado. "Yo conozco su peso" dijo un corazón descartado por ella, bebiéndose a la noche prohibida. Vivo mi vida con la mirada perdida hacia el ocaso de las almas fuertes. Así celebro cada cumpleaños más cercano a la muerte, algunos lo llaman suerte. Palabras de un ser inerte que viaja a la deriva con el corazón ebrio de echarle alcohol para sentirse mejor y curar heridas. Veo la puerta abierta, pero cerrarla se me olvida. Para amarla, no hay que estar enamorado, hay que estar con ella. Esta es la estela del que sabe todo pero lo niega, del que empieza la carrera corriendo y después vuela, del que sueña que algún día sabrá lo que quiere. No son canciones, solo son amores por los que muere que ni existen. Buscando en alguna fantasía ebria y triste, buscando la dosis de armonía. Dejando la alegría para quien crea en el amor. La luna se despide. Me levanto de la cuna. Amanece un nuevo día y se levanta el corazón vomitando la resaca, llorando por que la noche se fue a dormir a las cloacas. Mira el reloj pero ya no sabe mirar la hora. Un surco triste en mi cara si la risa del corazón se demora. Un tumor en mi cabeza me hace pensar en ella y un cubata lo cura, maligno. Suspira la niebla oscura que la rodea. Sintiéndose poderosa sin saberlo, porque no dejo de pensar en otra cosa. En mi cuaderno hay escondidas 3 botellas llenas de lágrimas. Ahora lo sé. Al pasar página se hace la poesía. Un sentimiento eterno. Vivo en un constante invierno por la lluvia sabiendo que nadie la secaría si supiera quien escribe. Un bebedor que malvive buscando la definición perfecta, definición que nadie pide. Y se despide sin caminar por la vía recta. Y se despide pensando: "tranquilo, al menos vives".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A veces, solo a veces, nos damos cuenta de que todo esto tiene un sentido y un fin. Por desgracia, solo a veces.
ResponderEliminarVamos a conformarnos con poder sonreir cuando podemos comernos una buena piza, hablar por el mns o leer un buen blog.
Y no pensar tanto en lo que no nos va bien.
Un beso enorme!