domingo, 26 de abril de 2009

Levanta

Un paso, una trampa, una caída, una herida, una mano tendida, una mirada, un apretón, un segundo. Para arriba.

Venga, levántate, estás sangrando, pocas personas se levantan tras una caída como esa. Ya te curarás, ahora solo sigue hacia delante, busca un lugar donde puedas descansar y continuar con tu trayectoria. No hay tiempo que perder para tomarse la vida con calma. Anda pero no corras, deja que la gente te vea y te admire por tu herida. Deja que celosos te apuñalen con la mirada por haberte levantado. Siéntete orgulloso de sentir esas miradas. Lo has hecho todo bien. Has aceptado la caída y sabías que había que levantarse, pocos lo logran, amigo. Sigue tu camino y mira a cada persona a los ojos, míralos celosos ellos, que no saben superar trampas, y tú ahora estás donde ellos nunca lo conseguirán. No has perdido nada, es verdad que tampoco lo has ganado pero estás de pie, sangrando, cicatrizando. Hoy estoy orgulloso de ti. Hoy sabes lo que es portar una herida, hoy sabes que si te levantas todo se cura.

No, no me des las gracias, yo solo he sido la mano tendida, la palabra, lo hice por el simple hecho de verte levantarte, es cierto que ayer no eramos nadie y mañana no nos recordaremos, pero hoy he sido la mano tendida. No me des las gracias, tenía que pasar así. Tenías que aprender. Y has aprendido, ahora miras la herida con orgullo y sabes que recordarás el dolor, pero también recordarás que es una herida cicatrizada. Recordarás que te has levantado y que seguiste el camino. Era algo necesario para ti. Sonríe y ten en cuenta que en la próxima trampa quizás no esté mi mano, por eso aprenderás a levantarte por ti solo.

Solo he sido la palabra animadora.

Continua caminando....

1 comentario:

Inutilidades